¿QUÉ SON LAS COMPETENCIAS?

23 junio 2010

Las definiciones de Competencia constituyen una verdadera legión. A continuación se citan algunas de ellas:

Spencer y Spencer (1993) consideran que es: "una característica subyacente de un individuo, que está causalmente relacionada con un rendimiento efectivo o superior en una situación o trabajo, definido en términos de un criterio" (p. 9).

Rodríguez y Feliú (1996) las definen como "Conjuntos de conocimientos, habilidades, disposiciones y conductas que posee una persona, que le permiten la realización exitosa de una actividad".

Ansorena Cao (1996) plantea: "Una habilidad o atributo personal de la conducta de un sujeto, que puede definirse como característica de su comportamiento, y, bajo la cual, el comportamiento orientado a la tarea puede clasificarse de forma lógica y fiable." (p. 76)

Guion (citado en Spencer y Spencer) las define como "Características subyacentes de las personas que indican formas de comportarse o pensar, generalizables de una situación a otra, y que se mantienen durante un tiempo razonablemente largo"

Woodruffe (1993) las plantea como "Una dimensión de conductas abiertas y manifiestas, que le permiten a una persona rendir eficientemente".

Finalmente, Boyatzis (Woodruffe, 1993) señala que son: "conjuntos de patrones de conducta, que la persona debe llevar a un cargo para rendir eficientemente en sus tareas y funciones".

Del análisis de estas definiciones puede concluirse que las Competencias:

  1. Son características permanentes de la persona,
  2. Se ponen de manifiesto cuando se ejecuta una tarea o se realiza un trabajo,
  3. Están relacionadas con la ejecución exitosa en una actividad, sea laboral o de otra índole.
  4. Tienen una relación causal con el rendimiento laboral, es decir, no están solamente asociadas con el éxito, sino que se asume que realmente lo causan.
  5. Pueden ser generalizables a más de una actividad.

Probablemente una fuente de confusión con respecto a las Competencias, es que son entidades más amplias y difusas que los constructos psicológicos tradicionales. De hecho, las Competencias combinan en sí, algo que los constructos psicológicos tienden a separar (a sabiendas de la artificialidad de la separación): lo cognoscitivo (conocimientos y habilidades), lo afectivo (motivaciones, actitudes, rasgos de personalidad), lo psicomotriz o conductual (hábitos, destrezas) y lo psicofísico o psicofisiológico (por ejemplo, visión estroboscópica o de colores). Aparte de esto, los constructos psicológicos asumen que los atributos o rasgos son algo permanente o inherente al individuo, que existe fuera del contexto en que se pone de manifiesto, mientras que las Competencias están claramente contextualizadas, es decir, que para ser observadas, es necesario que la persona esté en el contexto de la acción de un trabajo específico.

Esto establece en sí una diferencia. Mientras que la psicología tradicional intenta generar variables unidimensionales en la medida de lo posible, que garanticen homogeneidad conceptual y métrica para cada una de ellas (aunque luego se combinen para realizar predicciones de criterios complejos), las Competencias se plantean como multidimensionales en sí mismas y con una relación directa con el contexto en que se expresan.

Una Competencia es lo que hace que la persona sea, valga la redundancia, "competente" para realizar un trabajo o una actividad y exitoso en la misma, lo que puede significar la conjunción de conocimientos, habilidades, disposiciones y conductas específicas. Si falla alguno de esos aspectos, y el mismo se requiere para lograr algo, ya no se es "competente".

Es lo que Lawshe y Balma (1966) planteaban hace muchos años como: a) La potencialidad para aprender a realizar un trabajo, b) La capacidad real, actual, para llevar a cabo el trabajo, c) La disposición para realizarlo, es decir, su motivación o su interés. Estos tres aspectos se complementan, ya que es posible, que alguien tenga los conocimientos para hacer el trabajo, pero no lo desee hacer; o que tenga el deseo de realizarlo, pero no sepa cómo hacerlo; o no sepa como hacerlo, pero esté dispuesto a aprender y tenga las condiciones de hacerlo.

La misma concepción de las Competencias, con su carácter multidimensional, hace que sean complejas, por lo que se requiere analizar cómo están conformadas. Spencer y Spencer consideran, que las Competencias están compuestas de características que incluyen: motivaciones, rasgos psicofísicos (agudeza visual y tiempo de reacción, por ejemplo) y formas de comportamiento, autoconcepto, conocimientos, destrezas manuales (skills) y destrezas mentales o cognitivas. Mientras que Boyatzis plantea que una competencia puede ser "una motivación, un rasgo, una destreza, la autoimagen, la percepción de su rol social, o un conjunto de conocimientos que se utilizan para el trabajo".

Al revisar las características o componentes de las Competencias, observamos que, de alguna manera, están asociados con los constructos psicológicos, pero los mismos se combinan de una manera determinada, para generar la capacidad de rendir eficientemente en tareas o actividades específicas, hacer a la persona "competente". La forma en que se combinan sólo se puede determinar mediante el análisis de cómo las personas exitosas actúan en el trabajo.

Es importante diferenciar las Competencias necesarias para realizar un trabajo exitosamente, de lo que la persona hace en su trabajo. Woodruffe (1993) destaca, que, por ejemplo persuadir a otros no es una competencia, sino algo que la persona debe hacer en el trabajo. Para persuadir a otros eficientemente, la persona debe tener ciertas Competencias: ser incisivo en su comprensión de los asuntos, ser abierto en su forma de razonar a fin de encontrar opciones, desear resolver los asuntos y obtener resultados, tener confianza en dirigir a otros, ser sensible a los puntos de vista de otros, actuar en forma cooperativa con otros y estar orientado hacia el logro de objetivos.

¿CUÁNTAS COMPETENCIAS EXISTEN Y QUÉ SON?

El número de Competencias "existentes" puede muy amplio.

1. Levy-Leboyer (1996) presenta seis diferentes listas. Ansorena Cao (1996) incluye 50 Competencias conductuales.

2. Woodruffe (1993) plantea nueve competencias genéricas, lo que significa que hay muchas otras específicas.

3. El Diccionario de Competencias de Hay McBer (Spencer y Spencer, 1993) incluye 20 Competencias en su lista básica, ordenadas por conglomerados, y nueve adicionales denominadas Competencias Únicas.

4. Barnhart (1996) incluye 37 competencias básicas en siete categorías.

En todas esas listas hay Competencias que tienen el mismo nombre para el mismo concepto, pero también hay algunas que, siendo similares, reciben nombre diferentes (Solución de Problemas vs Toma de Decisiones). Igualmente, algunas competencias son agrupadas de maneras diferentes (Orientación al Cliente puede ir en Apoyo y Servicio Humano – Spencer y Spencer – o en Gerencia – Barnhart). Esto hace que el número de Competencias a definir pueda llegar a ser muy grande, precisamente por el hecho de que las Competencias están ligadas al contexto específico en que se pone de manifiesto en el trabajo, lo que sugiere, que cada organización puede tener conjuntos de Competencias diferentes y que ninguna organización puede tomar una lista de Competencias preparada por otra organización para su uso, asumiendo que existen similitudes entre ellas.

Para analizar con más profundidad lo que son las Competencias, utilizaremos el Diccionario de Competencias de Hay McBer, (Spencer y Spencer, 1993), que se incluye en la Tabla 1. Allí se agrupan las Competencias en Conglomerados, es decir, categorías que muestran relativa homogeneidad.

Los diferentes tipos de trabajos requieren diferentes magnitudes y combinaciones de esas Competencias. El conjunto de Conglomerados y Competencias incluido en la Tabla 1, es especialmente adecuado para el trabajo gerencial y de ventas, aunque posiblemente no se adecúen para un maestro de preescolar o para un investigador científico, lo que significa, que puede haber otras Competencias adecuadas para otros tipos de trabajo.

Una simple lista de los nombres de las Competencias naturalmente que no es suficiente para comprenderlas. Para ello es necesario contar con detalles que amplíen la identificación nominal. En la Tabla 2 se presenta con mayor detalle el Conglomerado V - Competencias de Carácter Cognitivo donde puede verse, que se da una definición de todo el Conglomerado, así como de cada una de las Competencias que lo conforman. Nótese, que aún cuando se trata de un Conglomerado "Cognitivo", se incluyen aspectos motivacionales, lo que es congruente con los planteamientos de que la ejecución del trabajo exige, no solamente conocimientos o habilidades, sino también la disposición para realizarlo.

LA MEDICIÓN DE LAS COMPETENCIAS

Dado que las Competencias se definen en el contexto laboral, su evaluación se realiza también con propósito laboral: planificación del adiestramiento, evaluación de potencial, selección o promoción de personal. En general, la evaluación en este contexto trata de determinar el grado de congruencia entre las exigencias de un trabajo y las características de una persona, para establecer su probabilidad de éxito en el mismo y decidir su contratación, su ascenso o recomendar un proceso de desarrollo.

Al realizar evaluaciones específicamente para la selección, es necesario atender a cinco aspectos:

1. ¿Cuántas y cuáles son las Variables a incluir en la evaluación?. De toda la constelación de variables existentes, de todos los rasgos de una persona, de todas las exigencias que hace un cargo a quien lo ocupa, ¿cuántas y cuáles deben ser incluidas en la evaluación? Por razones de economía, lo usual es escoger el mínimo de variables (la evaluación de cada variable tiene un costo) que permita predecir el máximo de la varianza del criterio (lo que se quiere predecir). Esto es lo que Mosteller y Tukey (1968) llaman "forma", es decir cuáles son las variables de evaluación; lo que contrasta con la "estructura", que es la ponderación que se le dará a cada una de esas variables escogidas.

2. ¿En qué consiste la Variable a evaluar y cuáles son las manifestaciones de conducta que se asocian con ella?. Toda variable debe ser definida tanto conceptual, como operacionalmente, a fin de hacer explícitos sus contenidos y llegar a acuerdos sobre lo que estamos evaluando y sus manifestaciones observables. Si no contamos con definiciones operacionales, es prácticamente imposible observar la variable, puesto que la mayoría de las veces, estamos relacionándonos con "constructos", que adquieren contenido solamente mediante las manifestaciones de conducta.

3. ¿Cómo crear condiciones para que se pongan de manifiesto las conductas asociadas con la Variable?. Todos los instrumentos de observación (entrevistas, pruebas psicométricas, assessment centers, etc.) persiguen desencadenar conductas a fin de contar con evidencia concreta para fundamentar las decisiones. Las muestras de conducta tienen que estar lógicamente asociadas con la variable, más aún, tienen que estar inequívocamente relacionadas con la variable definida y tienen que obtenerse en forma objetiva.

4. ¿Cómo darle significado a las manifestaciones de conducta que observamos?. Cuando observamos conductas, la siguiente pregunta es: ¿qué significa la conducta que estamos observando? ¿Cómo relacionamos esto con las exigencias del cargo? Una de las maneras de hacerlo es mediante apreciaciones cualitativas, otra es asignando numerales a las manifestaciones de conducta (una medición), a fin de determinar la ubicación de la persona en el continuo subyacente que hemos asumido que existe. En todo caso, no todas las conductas tienen el mismo significado y algunas de ellas serán más relevantes que otras, por lo que hay que ponderarlas de alguna manera para que pesen de acuerdo a su relevancia en la evaluación (la "estructura" de Mosteller y Tukey).

5. Una vez que tenemos la evaluación, ¿Cómo tomar la decisión de selección o promoción de la persona?. Si utilizamos varios instrumentos de recolección de información, sobre todo si son de naturaleza disímil, es necesario combinar los resultados de alguna manera para tomar decisiones.

A continuación se discute con mayor amplitud cada uno de esos cinco aspectos, aplicándolos específicamente a la situación de las Competencias.

El primer aspecto: Cuáles son las variables (Competencias) a evaluar, se ha resuelto tradicionalmente mediante el establecimiento de Perfiles de Cargo, que surgen de una amplia y exhaustiva información acerca de lo que las personas hacen en el trabajo. Quizás la mayor contribución de McClelland fue plantear que las características a evaluar se establezcan directamente en lo que la persona debe hacer y mediante la contrastación entre quienes son exitosos y quienes son solamente promedios en la ejecución del trabajo.

La definición de Perfiles de Cargo por Categorías (Psico Consult, 1999), fundamentado en una obtención de información mediante el análisis documental, las entrevistas selectivas, la observación directa, la contrastación entre experto y novato y la determinación de los Incidentes Críticos, permite determinar las actividades que realizan las personas en el cargo. Esas actividades se clasifican luego en cinco Categorías: Procedimentales, Operativas, Transacciones Interpersonales, Producción Intelectual y Supervisorias. Esto permite establecer los Factores Asociados al Éxito, que, por cierto, no siempre se expresan en términos de Competencias puesto que pueden incluir también aspectos de tipo biográfico, por ejemplo.

Naturalmente, un problema es cuántas variables incluir en el proceso de evaluación. La respuesta es difícil siempre, pero obedece al principio general siguiente: Tantas como para incluir todo lo importante, pero no demasiadas que resulte extremadamente costoso. En todo caso, el establecimiento de las Competencias a evaluar, tomando en consideración de manera directa el contexto laboral, ayuda a dar una respuesta a este punto.

Cuando una organización decide trabajar por Competencias, es necesario realizar un trabajo sistemático para determinar cuáles son críticas y en qué consisten. Esto exige análisis, síntesis y llegar a acuerdos sobre cuáles son y que toda persona comprenda por qué esa Competencia es importante. Este proceso es, de hecho, la creación de una nueva manera de percibir a la organización.

El segundo punto se refiere a establecer en qué consiste la variable a evaluar y cuáles son las manifestaciones de conducta que se asocian con ella. Las definiciones operacionales ayudan a clarificar lo que significa una Competencia. Ver Tabla 1

1

2

3

4

No tolera los cambios en el entorno

Presenta dificultades para adecuarse a los cambios

Buena capacidad para adaptarse a los cambios

Anticipa y responde positivamente a las variaciones en el entorno

No comprende las implicaciones y consecuencias de los cambios

Escasa comprensión de las implicaciones y consecuencias de los cambios

Comprende las implicaciones y consecuencias de los cambios

Comprende las implicaciones y consecuencias de los cambios y prevé las ventajas a obtener

Actitud negativa ante los cambios

Rechaza algunos aspectos de los cambios

Acepta los cambios como necesarios e importantes

Considera los cambios como oportunidades para aprender y crecer.

1

2

3

4

5

6

7

8

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10

11

12













Tabla 1 Niveles de definición de la Competencia Flexibilidad y Aceptación del Cambio.

Nótese que hay cuatro niveles de la variable, cada uno de ellos dividido a su vez en tres valores, para formar una escala de naturaleza creciente, del 1 al 12. A fin de alcanzar una mejor definición de la variable, se han establecido tres componentes: 1) Tolerancia al Cambio, 2) Comprensión de las Implicaciones y Consecuencias de los Cambios y 3) Actitud hacia el Cambio. Esto permite entender que esos tres componentes son importantes y obliga a quien utiliza esta escala a realizar una evaluación relativamente independiente de los tres. Dado que todas las variables y Competencias se definen con base a tres componentes y una escala común de 12 puntos, es posible la comparabilidad de las puntuaciones y su eventual combinación.

Otro ejemplo,Tabla 2, proviene de las Competencias Gerenciales definidas por una empresa productora y distribuidora de alimentos, y expresada en diferentes niveles establecidos operacionalmente y cuantificados en una escala de 13 puntos (desde 0 hasta 12). Al igual que en el ejemplo anterior, se han definido tres componentes de la Competencia, relacionados con: a) el proceso de análisis de las situaciones en sí y el grado de profundidad del mismo, b) la búsqueda y uso de información para realizar el análisis, c) la objetividad y control de las emociones ante situaciones de presión.

0

2

3

4

5

Deja que sus emociones interfieran en las buenas decisiones de negocio.

Piensa de manera indisciplinada.

Hace decisiones pobres cuando está bajo presión

Es riguroso intelectualmente.

Busca debajo de la superficie.

Analiza los problemas y crea relaciones básicas.

Se sustenta en evidencia, no en opiniones.

Identifica relaciones de causa efecto en las situaciones y establece relaciones.

Busca nueva información e identifica las tendencias significativas.

Prevé la próxima etapa, anticipando los obstáculos potenciales.

Basa sus juicios en evaluaciones exhaustivas.

Evalúa todos los lados de una situación en forma objetiva y realista.

Ve varias relaciones potenciales entre eventos.

Mantiene un claro sentido de perspectiva.

Hace juicios complejos y balanceados, aún bajo condiciones de intensa presión.

Piensa sobre asuntos complejos en forma analítica, aún bajo condiciones difíciles, emocionalmente cargadas.

Analiza causas múltiples, relaciones y soluciones en problemas complejos.

Evalúa objetivamente las soluciones sin dejarse interferir por los intereses personales.

0

1

2

3

4

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Tabla 2 Definición de los niveles de la Competencia Capacidad Objetiva de Análisis.


Las definiciones ayudan, pero son las conductas manifiestas las que nos indican dónde se encuentra la persona. Por ejemplo, si tomamos del ejemplo anterior: "Deja que sus emociones interfieran en las buenas decisiones de negocio", ¿qué manifestaciones de conducta nos indicarían que la persona es así? ¿Bastaría con que en una ocasión ocurra una interferencia emocional, o serían necesarias varias? Es decir, una definición completa de la Competencia exige que conozcamos bien la definición teórica, así como las dimensiones o componentes que la integran, y las manifestaciones de conducta que se asocian con cada componente.

El tercer aspecto de la evaluación se refiere a la creación de las condiciones para que se pongan de manifiesto las conductas asociadas con la Competencia. Es imposible realizar evaluaciones a menos que se pongan de manifiesto las conductas, o al menos efectos de las conductas, que nos indiquen si la persona tiene o no la competencia. Lo ideal sería observar a las personas directamente en el trabajo, pero esto constituye una proposición difícil, por no decir que imposible. Lo usual es crear condiciones más o menos artificiales, pero que guarden relación con la situación real de trabajo; tres de ellas se discuten a continuación: 1) Entrevistas. 2) Pruebas Psicométricas y 3) Assessment Centers.

Las entrevistas tradicionales tienden a no generar conductas observables en magnitud y claridad suficiente, para fundamentar conjeturas acerca de la ubicación de la persona con relación a las variables. Por ello, se han planteado nuevas formas de conducirlas que generen más conductas observables y datos objetivos. McClelland propone la Entrevista de Eventos Conductuales, tanto para la determinación de las Competencias requeridas para un cargo, como para la evaluación de las personas; los eventos conductuales consisten en datos específicos sobre la forma en que la persona se ha comportado en el pasado y establecer el tipo de conducta que diferencia a las personas eficientes de las menos eficientes. Smart (1983) propone técnicas exploratorias que incluyen la preparación de guiones ad hoc, la confrontación directa en caso de necesidad y un registro exhaustivo de todo cuanto se plantea, para interpretar a posteriori los resultados. Feliú y Rodríguez (1994) destacan la importancia de elaborar un guión para la entrevista, la obtención de ejemplos de conductas y, sobre todo, la cuantificación de los resultados, fundamentada en información objetiva.

Un principio fundamental en las entrevistas es que "la conducta pasada es el mejor predictor de la conducta futura". Por ello los incidentes ocurridos en el pasado permiten determinar cómo se comportaría en el presente, ahora que conoce lo que ocurrió y sus consecuencias. De esta manera se puede explorar cuál es el comportamiento usual, así como cuál es su manera de aprender de la experiencia. Igualmente, se plantean situaciones hipotéticas, que permiten que la persona confronte teóricamente una situación, profundizando mediante preguntas para determinar la cantidad y calidad de recursos de que dispone la persona.

Las pruebas psicométricas son, por definición, situaciones controladas, destinadas a desencadenar conductas relevantes y directamente asociadas con las variables que evalúan. La tecnología psicométrica desarrollada durante más de 90 años, permite contar con algoritmos claros para definir la variable, establecer la forma de medición, validar la relación de la medición con el constructo o con criterios externos, generar cuantificaciones y obtener índices combinables para la toma de decisiones. El control de la situación de aplicación garantiza uniformidad, equidad y confiabilidad de los resultados. Estas características, sumadas a su relativamente bajo costo de aplicación y obtención de resultados, los hacen excelentes instrumentos para la evaluación.

Sin embargo, las pruebas psicométricas también han sido sometidas a críticas:

1. Los tests objetivos tienden a evaluar fundamentalmente pensamiento convergente, es decir, resultados que tienen solamente una respuesta correcta, cuando que una situación podría tener soluciones múltiples.

2. La administración grupal y el estricto control durante la aplicación, reduce las posibilidades de observación y profundización de las conductas que se generan alrededor de la respuesta.

3. Se evalúan solamente aspectos específicos de la variable, que han sido establecidos por el constructor de la prueba y que reflejan más un producto que el proceso en que la persona se ve involucrada.

4. Hay sesgos contra algunos grupos sociales o hacia personas que no responden de la manera esperada.

5. Cuando se usan en el contexto laboral, una vez realizada la evaluación, es necesario determinar qué significa el resultado con relación al rendimiento en el trabajo, es decir, no permiten extrapolar directamente sobre cuál será el rendimiento en el trabajo en sí, sino mediante otros indicadores y mediciones.

6. La medición de constructos unidimensionales, permanentes y universales en el ser humano los hace estáticos en el tiempo, y poco flexibles para evaluar aspectos que hoy se conciben dinámicos, como la ejecución en un contexto laboral.

Algunos autores plantean la necesidad de generar otros tipos de instrumentos, que permitan observar más directamente los procesos cognoscitivos para identificar las fuentes de fortaleza y debilidad de cada persona, así como integrar en la interpretación de los resultados del test los aspectos cognoscitivos y afectivos. También han surgido instrumentos que permiten evaluar variables más dinámicas, como la inteligencia emocional (Goleman, 1996) o el estilo de comportamiento gerencial (Psico Consult, 1996). McClelland (Spencer y Spencer, 1993) plantea el uso de pruebas cuyo resultado responda a la generación de un producto, llamadas por él pruebas operantes. Esto permitiría una observación más directa de la conducta cuando la persona responde y elabora la respuesta y crear condiciones menos rígidas de respuesta.

Esto permite, en cierta medida, neutralizar las críticas relacionadas con la observación de elementos adicionales importantes para la evaluación, pero, naturalmente, también hacen más difícil su aplicación, su puntuación y, sobre todo, su interpretación.

Algunas proposiciones modernas, permiten generar perfiles de las formas de actuación de la persona. Por ejemplo, la Prueba de Estilo Gerencial PEG-01 (Psico Consult, 1996) define el perfil en función de cuatro funciones gerenciales de eficiencia señaladas por Ichak Adizes: Producción, Administración, Empresa e Integración. Cada una de esas funciones está asociada con una forma de comportarse, y la estructura del perfil da una idea de cómo ejerce su función gerencial en forma típica.

Las pruebas de conocimiento permiten evaluar el caudal de información que una persona posee sobre un tema determinado, así como lo que esa persona es capaz de hacer con la información que posee. Ya Bloom (1956) planteaba la necesidad de que los instrumentos de evaluación en el contexto educativo evaluasen no sólo la información, sino también aspectos más dinámicos y complejos, establecidos en los niveles superiores de su "Taxonomía de los Objetivos Educacionales": Comprensión, Aplicación, Análisis, Síntesis y Evaluación, que él denomina habilidades.

En todo caso, lo que caracteriza a las pruebas psicométricas es su carácter de medición, es decir, la obtención de indicadores numéricos que, tomados independientemente o en combinación con otros, permiten un grado de comparabilidad de resultados que es superior que cualquier otro método de obtención de resultados. La cuantificación y su carácter estandarizado son grandes ventajas, aunque también puedan hacerlas limitadas en el tipo de información que proveen.

Un aspecto discutido anteriormente es que las Competencias se pueden analizar en función de características o componentes, que se asemejan en oportunidades a los constructos psicológicos tradicionales, surgen así las preguntas: ¿podemos utilizar las definiciones tradicionales para comprender mejor las Competencias? Y, ¿podemos utilizar las evaluaciones tradicionales para evaluar las Competencias? La respuesta parece ser definitivamente afirmativa, es decir, sí es posible utilizar las pruebas tradicionales, ponderadas de una manera determinada, o integradas en la evaluación mediante otras formas de recolección de información, para medir el grado de posesión de la Competencia. Spencer y Spencer (1993) incluyen en sus formas de evaluación pruebas de larga data y tradición, como el Wais y el 16 PF. Sin embargo, cada vez más se están exigiendo instrumentos más dinámicos que se aproximen más a la forma en que la persona se comportará en el contexto laboral.

Los Assessment Centers consisten en situaciones relativamente controladas, en las que se trata de crear condiciones similares a las que reinan donde se realiza el trabajo. Pueden incluir ejercicios de comportamiento en grupo o individual. Ejemplo clásico de ejercicios de un Assessment Center son las actividades en las que un grupo debe resolver un problema relativamente inestructurado en un tiempo limitado (construir una torre de papel contando solo con papel, tijeras y goma de pegar, o acordar y proponer un curso de acción ante una situación compleja y difícil, llegando a un consenso en grupo). Esto genera una situación de interacción personal en las que se demuestran ciertas Competencias, como, por ejemplo, la capacidad de responder ante demandas de tiempo, el liderazgo, la persuasión, el manejo de la frustración, la obtención de información, el aprovechamiento de las situaciones, etc.

Otro ejemplo de Assessment Center, es un ejercicio de evaluación desarrollado por Psico Consult para una empresa metalmecánica, que incluye en una caja, productos con diferentes tipos de defectos mezclados con productos sin defectos. El evaluando debe revisarlos y clasificarlos de acuerdo a su calidad de elaboración en un tiempo limitado; al terminar, el aspirante debe responder algunas preguntas sobre qué pudo originar el problema. Esto permite establecer rápidamente, en un contexto bastante estructurado, si la persona tiene la competencia necesaria para identificar los problemas de producción y sus causas.

La mayor ventaja de los Assessment Center es la relación estrecha que guardan con las situaciones que el aspirante enfrentará en el trabajo. Sin embargo, requieren de una cuidadosa preparación para definir las Competencias y sus manifestaciones de conducta, y una rigurosa capacitación de quienes serán observadores para garantizar la objetividad y la confiabilidad. Si se trata de supervisores de la empresa, los observadores tendrán que tomar tiempo de su trabajo para realizar el entrenamiento y realizar las observaciones. Por ello, las desventajas de los Assessment Centers están relacionados con su alto costo y las dificultades para lograr una verdadera objetividad en la observación y evaluación de las conductas que se desencadenan en la situación.

La pregunta en cualquier método de recolección de información está en el grado en que los resultados de la observación, representan las conductas asociadas con las Competencias, que se pondrán de manifiesto en el trabajo. Nótese que se trata de un problema doble. Primero, ¿las Competencias seleccionadas son las requeridas? Segundo, ¿las conductas observadas representan a la competencia? Aunque parecen similares son preguntas diferentes, ya que, supongamos que escogemos las Competencias necesarias para un trabajo determinado, pero las mismas no son las necesarias; nuestros instrumentos pueden ser excelentes representantes de las conductas asociadas con esas Competencias, pero no lo serán de lo que se requiere para el trabajo.

Este es un problema de validez, es decir, la escogencia de las Competencias, sus componentes y sus conductas, que sean representativos de lo que se requiere para el trabajo. Dado el estado relativamente "fluido", de las competencias y la dificultad de definir muchas de ellas con claridad, así como las conductas que se asocian a ella, se trata de un problema bastante complejo, que requiere atención.

Cuando se desencadenan conductas asociadas con las Competencias por cualquiera de los métodos discutidos en esta sección, es importante establecer cuántas veces debemos observar una conducta para concluir algo sobre el rasgo subyacente. Supongamos que se desea evaluar persistencia. ¿Cuáles son las manifestaciones de conducta asociadas con la persistencia? Y ¿cuántas veces se requiere observar esa conducta para afirmar que la persona tiene el nivel de persistencia requerida para el cargo?

Ese es precisamente el cuarto punto de la enumeración: cómo darle significado a los resultados de la evaluación. Toda evaluación parte del principio de que existen diferencias individuales con relación a las variables que observamos (de no existir diferencias individuales, no valdría la pena evaluar); esto supone la existencia de un continuo subyacente con direccionalidad a lo largo del cual se distribuyen las personas, es decir, hay quienes tienen más y quienes tienen menos de esa variable o Competencia. La evaluación está destinada a poner de manifiesto esas diferencias, a fin de estimar en qué lugar del continuo subyacente se encuentran las personas que evaluamos (y cómo se relaciona ese lugar con las exigencias del cargo). Usualmente se siguen tres pasos: 1. Observación de las manifestaciones de conducta. 2. Medición, es decir, asignación de numerales a las conductas. 3. Comparación con un criterio o patrón para interpretar los numerales asignados.

Los criterios o patrones de comparación pueden ser relativos o pueden ser absolutos. Un ejemplo de patrón relativo, son los baremos o normas, mediante los cuales se establece cómo se comporta una persona al compararla con el rendimiento de un grupo de personas de su misma población. La mayoría de las pruebas psicométricas tradicionales se fundamentan en esta concepción. Los patrones absolutos establecen a qué nivel rinde una persona con suficiencia o calidad suficiente como para aceptar que es apto, es decir, que es competente para una actividad. Los llamados tests criteriales intentan precisamente establecer esa relación directa, entre la puntuación y su significado.

Lo que se intenta con las evaluaciones de Competencias es determinar si las personas son aptas, es decir, se desea alcanzar comparaciones con patrones absolutos acerca del grado en que una persona se asemeja a quienes son exitosos en el trabajo, o establecer si tienen los componentes básicos que le permitirán asimilar lo que le falta con relativa facilidad.

Las escalas que se presentaron en la sección anterior para definir las Competencias, son una muestra de los intentos realizados por darle una significación absoluta a los patrones conductuales observados. Lamentablemente, aparte de las pruebas psicométricas que funcionan de manera relativamente objetiva, cualquier decisión de ubicación de la persona en escalas de ese tipo, tiende a estar cargada de subjetividad e inconfiabilidad, puesto que es el juicio de alguien lo que decide dónde ubicar la marca. Esto se subsana, en forma relativa, solicitando que se haga explícita la evidencia en que se fundamenta la puntuación.

El quinto punto de la enumeración se refiere a cómo tomar la decisión de selección o de promoción de la persona. La mejor manera de realizar decisiones es contando con indicadores, expresados en índices con puntos de corte claramente definidos. Esos índices combinan los resultados de diferentes instrumentos de evaluación, ponderando la información de manera diferencial o igual para todos, dependiendo de la importancia que se le quiera dar a cada variable.

Las rectas de regresión, fundamentados en coeficientes de correlación de orden cero o múltiple, son ejemplos de este tipo de índice. Las Tablas de Expectación Múltiple son otro tipo de ejemplo, ya que permiten establecer, a partir de algunas mediciones, la probabilidad de éxito y fracaso en las actividades laborales (Rodríguez y Feliú, 1984). En el caso de las pruebas psicométricas normativas, que se fundamentan en el rendimiento grupal, los resultados de las diferentes pruebas se transforman a una escala común, lo que permite ponderarlas y combinar las diferentes puntuaciones en índices únicos, que expresan la diversidad de la medición realizada, así como la relación con el rendimiento laboral que se desea predecir.

Básicamente existen dos modelos matemáticos para combinar resultados de evaluación: el modelo compensatorio y el modelo conjuntivo. En el primero, se pueden promediar resultados, lo que lleva a que una puntuación alta en una prueba compense un resultado bajo en otra; las rectas de regresión múltiple son buenos ejemplos del modelo compensatorio. En el modelo conjuntivo no es posible compensar resultados, sino que se establece uno o varios puntos de corte, por debajo del cual el aspirante queda descalificado, independientemente de los buenos resultados que pueda obtener en otra evaluación. Cada modelo exige un tratamiento matemático y estadístico diferente, pero ambos permiten una toma de decisiones en términos relativamente sencillos.

Para evaluar las Competencias se proponen instrumentos de recolección de información cercanos a la índole del trabajo, lo que hace que sean de naturaleza disímil entre sí y no tan homogéneos en su concepción como las pruebas psicométricas. Si se realiza una evaluación haciendo uso de, por ejemplo: pruebas psicométricas, assessment center y entrevistas es necesario que todos ellos expresen los resultados en función de las Competencias que se desean evaluar y, de ser posible, en una escala común para que se puedan combinar los resultados y así generar índices.

Si no se logran expresar los resultados en una escala común, la generación de índices es más difícil, tanto por las formas diferentes de cuantificación, como por el hecho de que cada instrumento expresa resultados de evaluación diferentes. En ese caso, es necesario trabajar por rangos, es decir, creando un orden con relación al rendimiento y luego trabajando con escalas ordinales, o mantenerse dentro del modelo conjuntivo, y tomando las decisiones para cada tipo de instrumento por separado.

FUENTE: http://www.ilo.org/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/doc/otros/sel_efe/i.htm

Diez claves muy efectivas para planificar cada día de manera extraordinaria!!!

27 mayo 2010


El momento de planificar el día es quizás uno de los instantes más importantes para lograr grandes resultados.

A continuación van a encontrar diez elementos importantes a tener en cuenta a la hora de anotar citas y actividades en su agenda. Pero antes de comenzar, y como concepto previo, me gustaría repetir la importancia que tiene el que tengamos siempre nuestros objetivos perfectamente definidos y establecidos por escrito.

La causa fundamental por la que muchas personas no alcanzan sus objetivos es precisamente que los dejan simplemente en su memoria, solo para que queden olvidados cuando los primeros obstáculos, o otras tareas menos importantes reclaman su atención.

Como Magos o Guerreros de la Alquimia recuerden mantener su INTENCION en el FUTURO y su ATENCION en el PRESENTE: denominado así porque es el regalo que nos da el UNIVERSO para que seamos FELICES. Aprovecha tu tiempo, tu DIA, tu instante y no permitas que tus deseos no se manifiestes por no tenerlos templados. Tenga siempre presentes sus objetivos de una manera clara, a través de una lista que lleve siempre consigo y que pueda consultar con frecuencia.

De este modo, se garantizará un enfoque claro en aquellos objetivos que usted mismo ha determinado como importantes para su vida. Recuerden que si tienen una duda, consulta o comentario pueden transmitírmela vía e-mail. Comencemos a desgranar estas diez claves fundamentales que les servirán en la planificación de cada DIA de manera extraordinaria:

Clave 1.- Establezca siempre que le sea posibles momentos de tiempo específicos para realizar cada una de las tareas que planifique. No anote simplemente en su agenda “Hacer 30 minutos de ejercicio”, sino que determine con claridad a que hora comenzará a hacer ejercicio y en que momento terminará. De este modo tiene instrucciones precisas que seguir, y evitará distracciones que pueden hacerle desviar su atención del objetivo, para terminar por no realizarlo. El tener a lo largo del día claramente definido cuando haremos cada una de las tareas que nosotros mismos hemos establecido que necesitan ser hechas, libera nuestra mente de tener que estar constantemente pensando en algo para que no se olvide. Usted podrá enfocarse en cada instante en lo que tiene entre manos, ya que tendrá la certeza de que después estará bien claro lo siguiente que tendrá que hacer. Todos los grandes realizadores trazan un plan detallado de su jornada, y después se ciñen al máximo posible a ese plan que ellos mismos han creado. De este modo se garantizan que en cada instante están haciendo lo más importante que podrían hacer.

• Clave 2.-Cuando reserve un tiempo para completar una tarea, respete al máximo esa cita con usted mismo. Si ha establecido un espacio de tiempo desde las 10 hasta las 12, y alguien le pide reunirse con usted a las 11:40, solicite amablemente encontrarse a las 12. De este modo, no tendrá que interrumpir su flujo de trabajo, y será mucho más efectivo.
En muchas ocasiones tendemos a valorar mucho más nuestros compromisos y reuniones con otras personas, que las reservas de tiempo que hacemos para trabajar en temas importantes relativos a nuestros propios objetivos. No caiga en esta trampa. El tiempo que reserve para usted tiene la misma prioridad que la que tendría una reunión con la persona a la que usted más admire en el mundo. Asigne siempre la prioridad que merecen sus “citas con usted mismo”.

Clave 3.-Intente por todos sus medios enlazar las tareas que tenga que realizar a lo largo del día. Así, por ejemplo, si tiene una reunión con alguien de 10:30 a 12:45, y alguien pide verle a las 1:00, solicítele adelantar la cita a las 12:45. De este modo, consigue dos importantes beneficios. Por una parte, reafirma el hecho de que su primera reunión ha de terminar a la hora prevista, es decir a las 12:45, ya que a esa hora tiene otro compromiso con otra persona. Por otra parte, una pausa de 15 minutos entre dos reuniones, raramente es productiva, por lo que juntando sus dos tareas ha logrado ser mucho más efectivo y aprovechar mejor su tiempo.

• Clave 4.-Establezca un lapso de tiempo mayor para realizar una tarea del que crea que le llevará completarla. Si piensa que le llevará 30 minutos, planifique 45 minutos para hacerla. Si cree que le llevará una hora y media, planifique dos horas. Esto le permitirá manejar imprevistos que puedan surgir mientras realiza la tarea. Además, por regla general, los seres humanos “pecamos” de “exceso de optimismo” a la hora de calcular el tiempo que nos llevará completar cualquier tarea. Permítase un margen para no tener que dejar siempre sus tareas a medias porque no le haya dado tiempo a completarlas.

Clave 5.- Procure planificar las tareas que hayan de estar completadas para una fecha determinada con anterioridad a la llegada de esa fecha. No haga como la mayoría de estudiantes que esperan hasta el último instante para preparar sus lecciones. Si un informe tiene que entregarlo el jueves, planifique para tenerlo terminado el martes o el miércoles. Esto le permitirá tener un margen de tiempo para solucionar cualquier imprevisto que pueda surgir y le aportará un sentimiento de seguridad y confianza. De este modo, también ganará la reputación de ser un persona que cumple los plazos de entrega con los que se compromete.

Clave 6.-Cuando tenga muchas tareas que completar en una misma semana, procure planificar las más importantes al comienzo de la semana. De este modo tendrá más posibilidades de que estas tareas se completen ya que generalmente, al final de la semana el tiempo se hace más escaso porque suele haber más temas que solucionar. Además, cree el hábito de planificar aquellas tareas más importantes en los periodos de máxima energía para usted. No cometa el error de asignar las tareas más importantes a los momentos del día en los que su energía se halle bajo mínimos. De este modo conseguirá que las tareas importantes, que generalmente son tareas de envergadura y que nos cuesta realizar, sean mucho más llevaderas y fáciles de completar.

Clave 7.-No cometa el error de planificar absolutamente todo su tiempo disponible. Utilice siempre la regla setenta-treinta. Planifique solo el 70% de su tiempo diario, y deje el 30% sin planificar porque siempre tendrá que dar cabida a imprevistos y tareas que surgen como fruto del propio desempeño diario. Muchas personas tienden a planificar hasta el último minuto, solo para verse frustradas cuando su agenda jamás se cumple.
Deje espacio en su planificación para la flexibilidad y para poder amoldarse rápidamente a cualquier tema importante que deba ser tratado de inmediato.

Clave 8.-Mantenga siempre una visión con la suficiente perspectiva de todos sus objetivos en la vida. Aunque lo normal es planificar la mayoría de acontecimientos de su vida con una o dos semanas de anticipación, procure siempre tener presentes sus mayores objetivos. Esto aportará motivación a su jornada, ya que será capaz de ver sus acciones diarias como parte del proceso de convertir sus sueños realidad. A muchas personas les falta motivación en sus vidas porque no son capaces de ver la relación existente entre las tareas que hacen cada día y sus mayores sueños y aspiraciones. No permita que esto le suceda a usted. Hasta la tarea más sencilla, si está correctamente planificada, va a tener una gran importancia ya que es un elemento importante en la construcción de sus objetivos.

Clave 9.-Su Planificación ha de incluir tanto los aspectos profesionales de su vida, como los aspectos personales. Tome conciencia de la importancia de planificar momentos específicos de tiempo con su familia, realizando actividades de ocio o de disfrute personal, disfrutando de sus amistades… Y tome también el tiempo necesario para mejorarse como persona. Dedique un tiempo diario a cuidar la herramienta más importante que posee: usted mismo.

Clave 10.-Haga una prioridad el hecho de disfrutar de cada instante de su vida. En la vida todos tenemos que hacer tareas que nos resultan agradables, mientras que otras no lo son tanto. Aprenda a disfrutar tanto unas como las otras. Aprenda a saborear lo bueno de cada situación, y enfóquese en hacer de cada instante de su vida un momento mágico y especial. Tome conciencia de que el hacerlo dependo única y exclusivamente de usted. Usted puede hacer que redactar ese informe pesado y aburrido sea un gran momento, si decide conscientemente convertirlo en un gran momento. Hágase la pregunta ¿Cómo puedo transformar la realización de este trabajo en algo especial? Le garantizo que su mente comenzará a darle respuestas de cómo hacerlo.

En definitiva, TOME EL CONTROL. Puede que usted no controle algunos de los acontecimientos de su vida, pero le garantizo que lo que siempre controla es como reacciona ante esos acontecimientos. En su mano está el permitir que esos acontecimientos le afecten negativamente, o que usted los transforme en experiencias maravillosas.

FUENTE: http://www.innatia.com/s/c-motivacion-personal/a-planificar-dia.html

¿"Es el profesional que se suicida (en su profesión) o es la Organización quien lo asesina?

17 mayo 2010

Los Directivos, Ejecutivos y Profesionales confrontan en sus empresas en el día a día distintas "realidades" donde cada vez en mayor número y con mayor frecuencia, están sujetos a "situaciones" donde existe un alto potencial de "expulsión organizacional" independientemente de los atributos de inteligencia, brillantez, creatividad y grado de compromiso que mantienen con la Organización. Más aún, nuestros estudios se orientan a mostrar evidencia empírica donde se sustenta el hecho que en gran medida dicha "expulsión organizacional" que es parte del proceso de de-selección, no se debe necesariamente a atributos – o falta de los mismos – como es el caso de inteligencia, brillantez, creatividad y grado de compromiso organizacional.

Después de una "luna de miel" que participaron los Directivos, Ejecutivos y Profesionales cuando se iniciaron en su Empresa, comienzan a suceder una serie de hechos que erosionan la "calidad del relacionamiento" produciéndose lo que aparece como un inevitable deterioro en el tiempo que culmina con el "Suicidio Profesional o el Asesinato Organizacional" (Autores: Dr. Donald W. Cole y Eric Gaynor Butterfield; Ed. The O. D. Institute International, 2003).

La pregunta del millón de dólares, y que está fuertemente relacionada con el "Desarrollo de Carrera" de estos Directivos, Ejecutivos y Profesionales, tiene que ver con CUÁLES SON LOS MOTIVOS por los cuáles ALGUNOS (solamente algunos) de éstos altos Directivos, Ejecutivos y Profesionales siguen aún en dichas Organizaciones mientras que otros son expulsados (o auto-expulsados). El fenómeno de "salida organizacional", el estudio de ésta situación, las causas que lo originan, y las distintas consecuencias disfuncionales tanto para los Directivos, Ejecutivos y Profesionales como para la Organización, tienen que ver con la pregunta siguiente :

¿"Es el profesional que se suicida (en su profesión) o es la Organización quien lo asesina?

Este dilema fue originalmente descubierto – y luego investigado y analizado - por el Dr. Donald Cole (Presidente y Fundador de The O. D. Institute), como resultado de un "case study" en una empresa de high-tech de los Estados Unidos. En forma paralela, y como resultado de la evidencia encontrada en múltiples intervenciones organizacionales, Eric Gaynor Butterfield ha estudiado este fenómeno en Latinoamérica, prestando atención a lo que sucede en las distintas tipologías organizacionales existentes, y en particular dentro de las Corporaciones Multinacionales que operan en los distintos países latinoamericanos.

De modo que podemos resumir nuestro dilema de esta manera: ¿Cómo es posible que personas con Vocaciones, Intereses y Preferencias dentro de una Organización, ven en algún momento interrumpida el Desarrollo de (su propia) Carrera?

Algunos títulos principales del trabajo "Suicidio Profesional o el Asesinato Organizacional" (Autores: Dr. Donald W. Cole y Eric Gaynor Butterfield; Ed. The O. D. Institute International, 2003) y que se relacionan directamente con el Desarrollo de Carrera son: El estudio por el cual "egresan" personas de la Empresa; Alcance y Profundidad del estudio de la salida de los profesionales de la Empresa; el estilo de Conducción por "Compromiso del Subordinado"; El Proceso de Suicidio; Características Individuales que Contribuyen al Proceso del Suicidio; Características en la Organización que Contribuyen al Proceso del Suicidio.

El proceso del suicidio se origina en la Aceptación de un Contrato Indefinido que es seguido por un período de "Luna de Miel", para luego pasar a una tercera etapa donde el participante "Pone a prueba el Contrato". Como resultado del conflicto que vive el empleado (profesional, ejecutivo, directivo) éste busca en primera instancia resolver el mismo a través del sistema forma (con su superior) y ante la falta de una respuesta efectiva comienza a buscar apoyo en sus pares (el sistema informal), ingresando finalmente a una fase terminal al formarse el Síntoma.

Existen algunas características de los profesionales que contribuyen al proceso del suicidio profesional que se relacionan con las siguientes necesidades: la necesidad de Reconocimiento y de un Sentido de Autoestima, la necesidad de Crecimiento y Desarrollo (para la Autorrealización), la necesidad de que lo que hace tenga un sentido, la necesidad de una Estructura desde la cual pueda el profesional llegar a visualizar el mundo.

Y por supuesto también se presentan distintas características en la Organización que contribuyen al Proceso del Suicidio (o al Asesinato Organizacional), como es el caso de: el estrés provocado por Situaciones Ambiguas y como resultado de "No Saber", la falta de Objetivos y Metas específicos de la Organización; la falta de un Plan para Alcanzar los Objetivos, la confusión sobre las Reglas del Juego, la falta de Evaluación y Crítica, el estrés donde se manipula la Ansiedad como Motivador (Motivación por la Crisis), el estrés de la Competencia como Motivador y también de la Culpa como fuerza motivacional, entre otros.

Se incluye un detalle de distintas investigaciones y trabajos de expertos en el tema como es el caso del aporte de Emile Durkheim, estudios realizados con Aislamiento de Personas, investigaciones donde se ha expuesto a Grupos a "Estrés extremo" por períodos prolongados de tiempo, estudios de estrés en Animales, entre otros y finalmente se incluye una serie de recomendaciones a las que se denomina como el "Antídoto" que está a disposición tanto de los Ejecutivos como de la Empresa, para cortar este Proceso Suicida.

La vida de los Directivos, Ejecutivos y Profesionales dentro del mundo organizacional y particularmente dentro de las Corporaciones multinacionales, ha cambiado dramáticamente en los últimos 30 años.

  1. En los años 70 del siglo pasado los Directivos y Ejecutivos de Corporaciones multinacionales cambiaban unas 5 veces de trabajo en su vida y la mayor parte de ellos continuaban trabajando en las Corporaciones hasta el momento de jubilarse. A diferencia de ello, en ésta primer década del siglo XXI, los Directivos, Ejecutivos y Profesionales en este tipo organizacional cambian unas 5 veces de trabajo en solamente los primeros 9 a 10 años de trabajo!
  2. Por otro lado, la jubilación de estos Directivos y Ejecutivos ya NO es algo que debe tomarse como válida, ya que confrontan "salidas organizacionales" luego de los 35 o 40 años y cuentan con pocas posibilidades de reinsertarse en estas Corporaciones Multinacionales. Como consecuencia de ello estos Directivos y Ejecutivos se encuentran con una "alta vulnerabilidad" respecto de sus propias carreras en las grandes Corporaciones multinacionales MIENTRAS TIENEN TRABAJO, y una "muy alta vulnerabilidad" cuando están FUERA DE ELLAS (tienen unos 35 o 40 años y buscan reinsertarse).

Y este panorama parece que no ha de mejorar en el futuro cercano. The O. D. Institute International – Latin America ha sido pionera en estudiar éste fenómeno en el tiempo y traerlo a la luz con el propósito de prestar asistencia a los Directivos, Ejecutivos y Profesionales en las organizaciones y especialmente dentro de las Empresas multinacionales. Se encuentra evidencia de lo aquí expuesto en otros países y comunidades además de Latino América, y éste fenómeno "está para quedarse". Más aún, es posible que se acentúe aun más.

Recientes trabajos de campo de The Organization Development Institute International – Latin America, muestran la importancia de la existencia de una nueva variable "independiente" a tener en cuenta. Ella es la "generación de NUEVOS puestos de trabajo" algo que los organismos públicos nacionales provinciales y municipales, los organismos privados multinacionales y los organismos internacionales, NO han prestado atención.

Durante los años 1997 al 2002 alrededor del 90 % de lo que hemos denominado "nuevas posiciones en organizaciones formales" es generado por un tipo organizacional que NO corresponde a las Corporaciones multinacionales. En Latino América podemos decir que el universo de organizaciones formales corresponde a la siguiente tipología: Corporaciones multinacionales, Organismos Públicos, ONG, Contratistas del Estado, y las mal llamadas empresas Pymes. De este universo organizacional el 90 % de las "nuevas posiciones en organizaciones formales" corresponde a las empresas Pymes. Y en el año 2003 las "nuevas posiciones en organizaciones formales" son generadas en el 96 % de los casos por las empresas Pymes.

Para el Directivo, Ejecutivo y Profesional que toma ésta situación como cuasi-apocalíptica o como que su presencia se debe a la existencia de "external locus of control", el panorama puede ser sumamente desalentador. Sin embargo nuestra experiencia nos demuestra que aquellos Directivos, Ejecutivos y Profesionales que CONOCEN la existencia de ésta situación y que están dispuestos a "entrenarse" para sobrellevarla, van a ser SEGURAMENTE EXITOSOS. Pero éste "entrenamiento" ya no es el mismo al que ellos estaban acostumbrados; sus contendores son distintos y más duros, el combate tiene mayor duración y el arsenal que deben enfrentar es de un mayor calibre. Podemos asegurar desde The O. D. Institute International que contamos con suficiente material y evidencia donde aquellos que SE HAN ENTRENADO PAR ESTE COMBATE y cuentan con un arsenal de contra-ataque han de estar en condiciones de superar con éxito las dificultades a confrontar.

Podemos decir que en la actualidad el estado de las "Ciencias del Comportamiento" en Desarrollo Organizacional complementado por la aplicación apropiada de la Inteligencia Emocional, representan el ANTÍDOTO más contundente que tienen los Directivos, Ejecutivos y Profesionales para tener una continuada, creciente y sostenida exitosa carrera laboral (Taller: "Ciencias del Comportamiento" a cargo de Eric Gaynor Butterfield – Agosto 2001)

Con el propósito de asistir a los Directivos en las organizaciones y también a los empresarios respecto de la importancia de tener en cuenta el Desarrollo de Carrera de sus participantes organizacionales como así también sus intereses, preferencias y vocaciones en el campo laboral se incluye a continuación una Bibliografía sobre estos temas específicos.http://www.monografias.com/images04/trans.gif

Pueden también acceder a The Organization Development Institute International y solicitar material sobre el dilema a que hemos hecho referencia más arriba. Existen muy pocos estudios longitudinales donde a través del tiempo se han estudiado las compatibilidades – e incompatibilidades – entre las personas y su organización donde están empleados. Chris Argyris (1961) ha sostenido por mucho tiempo que existe un desajuste entre las necesidades de crecimiento de los individuos y la eficiencia organizacional, y entendemos que tanto los directivos como los empresarios deben esforzarse en hacer todo lo posible para, por lo menos, achicar esta brecha disfuncional.

FUENTE: http://www.monografias.com/trabajos33/carrera-vocacion-intereses/carrrera-vocacion-intereses.shtml

ESTRÉS, ASESINO DE LA VIDA SEXUAL

El exceso de responsabilidades que caracteriza a la vida moderna y laboral es causa común de fatiga, agobio, falta de tiempo y disminución del apetito sexual. ¿Se pueden conciliar las exigencias de la rutina con la vida íntima?

Es probable que en el vestuario del club, durante una reunión o en el receso de una junta de negocios haya escuchado a alguien vanagloriarse de lo bien que la pasa con su pareja en la intimidad. Quizá sea una mujer la que comente en voz baja, pero audible para los entrometidos, que su marido siempre está dispuesto a emprender un encuentro erótico y que dicha enjundia podría calificarse incluso de excesiva.

Claro que es posible, aunque muchos terapeutas de pareja y especialistas en Sexología coinciden en señalar que cada vez es menos frecuente toparse con este panorama. Ello se debe a que la vida moderna nos exige cumplir una serie de condiciones para la existencia, tales como tener un trabajo seguro y brindarle a nuestra familia los máximos satisfactores posibles, aunque el costo, hay que decirlo, resulte elevado: el esfuerzo necesario para alcanzar estas metas debe realizarse durante la mayor parte del día y sólo ofrece como recompensa algunas horas para descansar, cenar, ayudar a los hijos en sus tareas, charlar con la pareja... e intentar que surja un encuentro erótico.

Muchas veces, ya que se ha vencido el malhumor provocado por el tránsito vehicular y luego de haber disfrutado de un pequeño descanso, debe coincidir el deseo de ambos miembros de la pareja, porque empatar los ánimos sexuales debe ser algo espontáneo y no parte de una agenda. Difícil apuesta porque, como dicen algunos ginecólogos, cada vez es más común que haga su aparición una frase que es el mejor anticonceptivo que se ha inventado: “Me duele la cabeza”.

La visión de un profesional
Para el Dr. Miguel Ángel Barreto Fernández, sexólogo clínico y psicoterapeuta de pareja, la satisfacción sexual implica más que el encuentro genital. Se trata, más bien, de sentirse bien con uno mismo y, a partir de ese punto, establecer vínculos con nuestro círculo social, en el que por supuesto se incluye a nuestra “media naranja”.

Aunque pareciera que no hay relación alguna entre una cosa y otra, “hay que tomar en cuenta que la manera en que se establecen vínculos o relaciones con otros individuos, más allá del nivel erótico, ayuda a que obtengamos el bienestar en todas las áreas en las que nos desenvolvemos. La parte sexual es importante, claro, pero no hay que dejar de lado la convivencia con los demás”, dice el entrevistado.

Muchos son los factores que participan directamente para que haya falta de consistencia en las relaciones sexuales. Son numerosos los estudios y encuestas que refieren que la incertidumbre laboral es la variable que afecta con mayor frecuencia a la sexualidad de la pareja, toda vez que la preocupación natural acerca de este tema impide que exista la relajación necesaria para que se pueda iniciar el acto amoroso.

Además, no hay que dejar de lado otro elemento importante: es muy común que la mayoría de las personas depositen las tensiones cotidianas y frustraciones en las personas más cercanas, de modo que nuestra pareja se puede convertir en el depósito de un sinnúmero de situaciones amargas que “dan al traste” con el deseo sexual.

Parecería que no hay solución, pero todo puede mejorar si la pareja se da tiempo para tomar conciencia y diagnosticar atinadamente el problema. Así lo establece el Dr. Barreto Fernández, quien puntualiza que muchas parejas se adelantan a los acontecimientos y hacen una tragedia de problemas que se pueden resolver de manera muy sencilla. Entonces, “la indicación es buscar la raíz del conflicto, ver qué es lo que esta generando ansiedad y determinar si está en nuestras manos la solución. Los problemas hay que resolverlos paso a paso”.

Algunas pistas
Mucha gente se autoengaña al pensar que para mejorar la relación marital basta con imitar los escenarios que percibe a través de la televisión, el cine o las revistas, cuando en realidad se debe acudir a la lógica y al buen juicio. Un consejo que puede ponerse en práctica fácilmente se basa en encontrar un tiempo para descansar y relajarse.

No se trata de aprender técnicas orientales puestas en boga por el artista del momento, no. La verdad es que bastaría con caminar por un parque durante 20 minutos, recostarse en el pasto para observar las estrellas o tomar una copa mientras dormita en un mullido sillón. No importa lo que haga, siempre y cuando pueda descansar y hacer algo que le sea verdaderamente placentero.

Algo más: recuerde que la actividad física, lejos de impedir las relaciones sexuales o de ocasionar fatiga, libera tensiones y predispone al organismo para recibir estímulos placenteros. Después de un momento de distensión, es posible que el deseo de tener un encuentro íntimo con la pareja surja naturalmente, sobre todo si ambos son amantes de algún deporte

Robarle estos minutos al día de ningún modo le impedirá acordar la solución de problemas domésticos o platicar acerca de sus preocupaciones o logros; no se trata de eso, sino de encontrar un espacio propio que le permita recuperar equilibrio y ecuanimidad.

Es verdad que existen problemas que inciden en la salud sexual. Esto le sucede “a un hombre o mujer que se preocupa por un conflicto económico, de trabajo o familiar que no podrá resolver ‘por decreto’ en un solo día o en los inmediatos. Entonces, ¿por qué no retomar la parte sexual o erótica con su pareja, darse ese espacio para disfrutar exclusivamente del momento e impedir que los ‘fantasmas’ invadan su esfera y nulifiquen el placer?”

“Sé que suena fácil y que en el momento de ponerlo en práctica cuesta trabajo, pero hay que tratar de separar lo que se puede resolver de lo que no tiene solución inmediata, y ver lo que uno mismo se quiere brindar en ese instante. Si quiero tener una noche de pasión y pasarla bien, entonces debo quitar mis conflictos, aunque no lo consiga al 100%, para darme permiso de disfrutar”.

En fin, que la base de todo se encuentra en el intercambio verbal porque, si no se expresan los sentimientos, frustraciones, alegrías, gustos y preferencias, el ser humano se vuelve presa fácil del aburrimiento y de lo que hoy se conoce como anorexia sexual.

Queda para la reflexión un comentario final del especialista: “Debemos tener en cuenta que el deseo en los hombres se activa con la vista y el tacto, los sentidos y las fantasías, mientras que en las mujeres se relaciona con la idolatría hacia la otra persona. Esto ocurre en la mayoría de los casos, por lo que en el momento en que el varón deja de ser el héroe de su pareja, cuando ella descubre que él no es el ‘príncipe azul’, sino un simple hombre de carne y hueso, en ese instante hay un conflicto. En otras palabras, se idealiza tanto al hombre que, cuando se deslava su imagen y se le ve ‘desnudo’, emocionalmente hablando, se le deja de admirar”.

FUENTE: http://www.saludymedicinas.com.mx/nota.asp?id=2340

EL HOMBRE: ¿UN SER HUMANO?

13 mayo 2010
¿Que es el hombre?
No solo dicen que es un ser vivo,
Sino que es un ser humano,
¿Porque humano?
Esa palabra encierra muchas cosas,
Como ser: comprensivo,
Y sensible a los infortunios ajenos.

En realidad, yo veo al hombre,
Como el ser más irracional que pisa el planeta,
El hombre, para mí es el sinónimo de:
irracionalidad, ¿porqué?
Porque según todos,
Dicen que el hombre va evolucionando,
Se va superando y además modernizando,
Lo cual me parece ilógico y gracioso,
Aunque, tal vez sí se esté modernizando,
Pero solo, para volverse mas flojo y ocioso.

Hay algo que yo quisiera saber,
¿Cómo el hombre podría evolucionar en su forma HUMANA?
Por que esta gente está cada día mas mala,
Envidiosa y se dedica a vivir de la codicia,
Si el hombre en verdad estuviera evolucionando,
Este hermoso mundo no se estuviera desmoronando,
Y tal vez yo me dedicaría a escribir estrofas
Con un poco más de sentido,
Lo cual, no lo hice ahora,
Porque sé que mi mundo no lo tiene.

El VERDADERO AMOR...!!!

07 mayo 2010

VERDADERO AMOR

Navegando por Internet me encontré la siguiente historia, de autor desconocido, que me hizo reflexionar mucho: Una enfermera recibió en la clínica a un hombre de cierta edad que necesitaba que le curasen una herida en la mano. Tenía bastante prisa, y, mientras le curaba, la enfermera le preguntó qué era aquello tan urgente que tenía que hacer. El hombre le contó que su mujer vivía desde hacía ya algún tiempo en una residencia de ancianos, ya que tenía un Alzehimer muy fuerte, y él iba todas las mañanas a desayunar con ella.

Mientras le terminaba de vendar la herida, la enfermera preguntó: – ¿Su esposa se alarmaría mucho si usted llega tarde esta mañana? –. –No– respondió el hombre–, mi mujer no sabe quién soy. Hace cinco años que ya no me reconoce–. La enfermera, algo extrañada, le dijo: –Entonces, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas? –. El hombre sonrió y le dijo: –Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella–. Después la historia terminaba con esta hermosa reflexión: “El verdadero amor no se reduce a lo físico o a lo romántico; el verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya nunca podrá ser”